miércoles, 29 de diciembre de 2010

Los chinos


Son muchos, demasiados.  Y  si no tuviéramos la certeza de que haciendo un pozo bien hondo en Uruguay llegamos hasta acá, podríamos asumir sin problema que son una forma de vida ajena al planeta tierra.


Cuelgan la ropa en la calle, en tendederos que plantan en el medio de la vereda, casi siempre compartiendo la cuerda con pescados, patos  y chorizos para que se sequen al sol. Y no estoy hablando de la periferia de la  ciudad, esto pasa en la  18 y Ejido de Ningbo.


Salen a  la calle de pijama y pantuflas, a cualquier hora del día. Para hacer las compras al super e incluso tomarse algún bondi.


Escupen y eructan el día entero, con un interesante despliegue sonoro, no importa dónde.


Se visten de marrón, gris y negro en todas sus gamas y tonalidades. Ellas lo alternan con mucha piel sintética, animal print y accesorios de strass deslumbrantes, siempre arriba de stilettos de 10 cm para disimular su metro cuarenta.


Sufren algún tipo de problema auditivo interesante, se comunican a los gritos. Si le decís una dirección al taxista   y no te entiende, probablemente  no sea porque estés pronunciando mal, sino porque la dijiste en el tono incorrecto. La repetís gritando y te llevan derechito.


Venden toda clase de hortalizas  en la vereda, que se marchitan durante horas al sol apoyadas directamente sobre el suelo  sin ningún tipo de trapo, lona u otro implemento  de  por medio que los aisle de la alfombra de mugre que recubre las aceras. (y seguramente sean las mismas hortalizas que yo este deglutiendo cada mediodía entre salsas varias)


 Todos (ellos y ellas) tiene la unia del menique de 2cm de largo, para poder rascarse la oreja mientras comen (se los juro, no exagero)


Cuando te preguntan de dónde sos?  y respondes "Uruguay", enseguida te dicen que tu país es muy  chiquito y vos te ilusionas pensando que alguna vez escucharon hablar de Uruguay. Luego te das cuenta que cualquiera sea la respuesta el comentario siempre va a ser mismo, la probabilidad de que un país sea más grande que China es poca.


No sólo comen, sino que disfrutan particularmente la ingesta de cualquier sustancia de consistencia gelatinosa, tendinosa o cartilaginosa. Las patas de pollo (ojo, no hablo de los muslos, dije "patas", esas de 4 dedos  con unias y todo) son un must, al igual que una   crema transparente semi dulzona de arroz pasado donde flotan unas bolas de una carne inidentificable. Por otro lado, no les gusta el chocolate, la cerveza fría ni el whisky solo (cortan el chivas con te verde, proporción 1:2!)


Aun no están alfabetizados en lo que a seniales de tránsito se refiere.  Por supuesto que las cebras es como si no existieran,  los conductores cruzan con roja tocando bocina desenfrenadadamente a los peatones que van cruzando con verde, los peatones cruzan con roja una avenida de 6 carriles sin detener el paso un instante, los autos giran en U en el medio de cualquiera avenida- por supuesto que sin cantero de por medio-  Y yo me creía re infractora haciendo una cuadra a contramano en la bici!


Los pocos perros que vi, todos llevaban lindos enteritos, zapatos acordonados y pelos de peluquería.


El paseo preferido de domingo o de un día feriado es ir de compras, me decían que el primero de mayo es e l dia donde mas se factura!  Los shoppings y las tiendas se inundan de gente que cargan bolsas descomunales.  Imagínense  la  noche de los descuentos del Punta Carretas pero en un país de 1300 millones de personas, así me ahorro descripciones innecesarias.


 Zara, Nike, H&M, Kappa y otras tiendas de renombre (y franco Made in  China), venden sus preciados artículo al doble del precio que se pueden encontrar en Europa. Este mundo está definitivamente mal.


Y por supuesto que me quedan otro montón de cosas que enumerar, que se los voy a dejar para un próximo post sino se hace interminable….

--
mArgariTa

domingo, 26 de diciembre de 2010

Un post ilustrado

Las ciudades, la comida, los hoteles, las fabricas...
sabran perdonar la resolución de las fotos, es para que no las vendan a un banco de imagenes (je!)

--
mArgariTa

jueves, 23 de diciembre de 2010

Los hoteles


El mejor acontecimiento del día, siempre es volver al hotel.

Digamos que  este eterno peregrinar por el sureste de china me está implicando un exhaustivo relevamiento de algunas cadenas de hoteles, siempre 4 estrellas…

Los cuartos son enormes, al punto de que logran complacer mis siempre insatisfechas ansias de espacio. En las camas entran 4 occidentales cómodos y hasta 7 chinos (cálculos estimativos, aun no lo verifiqué empíricamente  y creo que puedo convivir perfectamente con la incertidumbre, je!).

En  algunos hay "menú de almohadas" una lista de la cual uno selecciona una o varios tipos de almohadas distintos, y al otro día te la dejan en el cuarto.( Yo con lo cansada que vengo duermo igual arriba de un ladrillo)

El banio es de catalogo de Hansgrohe, el room service lo mejor que te paso en la vida, los plasmas de 42 pulgadas definitivamente inútiles (quien quiere ver juegos de preguntas y respuesta en chino!)  y llegar a tu cuarto y que este la cama hecha y las toallas dobladas no tiene precio.

Todos tienen escritorios con útiles de lo más prácticos y acceso a internet, algunos hasta incluyen la computadora. Si bien llego a las 6 o 7 de la tarde, después de todo un día de fábrica y directo a trabajar, la verdad es súper cómodo trabajar y pasar informes en un lugar así.

Claro, en muchos de ellos nadie habla inglés. Pedir el room service puede implicar una llamada a Julia que desde otra ciudad les pide que me suban un arroz primavera, o hacer el check out todo un despliegue escénico  digno de Marcel Marceaux siempre con una platea de ojos rasgados que mira divertida.

Los gimnasios  y las piscinas como casi nunca ocurre, son iguales a las que publicita el catalogo del hotel. Realmente espectaculares. Solo que además de no tener la ropa apropiada, pocas veces me queda energía para gastar arriba de un caminador.

Los desayunos como ya lo relaté anteriormente, son inabarcables y la gran mayoría de las veces buenísimos.

Lo único notoriamente nefasto es la pseudo decoración navidenia que invade los lobbys por estos días…. Papa Noel es tamanio natural electrónicos que bailan al ritmo de Jingle Bells cantado en chino, o chinitas de carne y hueso  ataviadas con la parafernalia acorde a la época.

Viene a ser algo así como cuando en Uruguay decoran las tiendas con motivos de Halloween, nadie sabe bien qué es ni como se festeja… pero que lindas que quedan  las calabacitas!



--
mArgariTa

jueves, 16 de diciembre de 2010

La comida

Uno de mis tópicos preferidos y una de las preguntas más reiteradas hasta ahora.

Bienvenidos a El gourmet-China.

Como dice el antiguo proverbio chino: "todo bicho que camina va a parar al asador". Y los que nadan, vuelan , reptan y se arrastran también.

Todos los restaurantes tienen un showroom  donde uno puede elegir sus platos en vivo y en directo:  peceras con toda clase de mariscos y  pescados (muchos, muchos más de los que se puedan imaginar, incluyendo seres que parecen auténticos experimentos genéticos), anguilas, caracoles, víboras, sapos, conejos, faisanes en jaulas.  Lo peor a mi gusto? Embriones de pato, seres a medio camino entre huevo y pato con ojos saltones y de color rojo.

Eso sí, nadie puede decir que los ingredientes no son fresquitos.

Y también comen verduras, muchos hongos, algas de todo tipo  y claro…  arroz y noodles. Todo preparado de mil maneras diferentes, con salsas picantes o agridulces, con miles de condimentos y siempre saltado o frito porque acá no hay horno.

Se almuerza entre las 11 y las 12, y los almuerzos siempre son comunitarios, en mesas redondas de las que giran y uno se va sirviendo con sus palitos de cada plato. Y siempre, siempre sobra.

A propósito del tema puedo decir que mi pericia con los palitos va mejorando notoriamente, al punto que puedo comer mi tazón de arroz sin dejar un reguero en la mesa.

 Por supuesto que pruebo absolutamente cualquier cosa que me ponen enfrente y como en todos lados hay cosas ricas, otras no tanto y otras definitivamente desagradables, entre ellas una especie de pasta de arroz pegada con textura gelatinosa y de color transparente, que se la mandan gustosamente de desayuno.

Y el desayuno es un capítulo aparte, porque aquí es una comida más. Si en Europa y USA comen huevos, panceta y porotos, acá además  comen fideos, ensalada, mariscos, arroces varios, pescado, sopas de cualquier cosa. Por suerte en la mayoría de los hoteles a los que voy tienen también desayuno occidental, porque la verdad que ahí no me acostumbro, yo quiero mi yogur con granola, frutitas y harina procesada en distintas formas (para hacerme perder las mías!)

Para tomar? El trago obligado es agua caliente.  A veces, con suerte, con alguna hoja perdida de te verde. Seguro que para  despegar el aceite en el estomago después de tanta fritanga…

En los dispensadores de agua de las oficinas, de una canillita sale tibia y de la otra… hirviendo. Y en un hotel también me encontré una maquina dispensadora de café y jugo de naranja, los dos a la misma temperatura.

Con los modales en la mesa me ganan por goleada. Chupan los fideos haciendo ruido mientras les cuelgan como flecos de las fauces, escupen, se rascan la oreja, eructan, se prenden un pucho…  y ahí debería entrar yo,  pasando la lengua por el plato.

Las frutas son espectaculares de ver y de comer, e imposibles de describir porque la mayoría no se parecen a nada conocido.

Las "golosinas" son incomprensibles. Huevos duros color negro envasados al vacío, alas de pollo, y otros pedazos inidentificables de animales más inidentificables aun. Eso cuelga en las cajas de los supers, en el lugar que ocupan las barritas de cereales, los Talento, los alfajores Agua Helada y los chicles Beldent en el Disco.

No tienen dulce de leche, pero si tienen té verde. Hay helados, caramelos, bizcochitos, lo que se les ocurra.

Y bueno, creo que a modo de introducción, el reporte culinario es suficiente.  Prometo en breve (al igual que con  los otros posts) ilustrarlo con material grafico que aun estoy procesando.

Vayan anotándose en la lista los que quieren su golosina de origen animal al vacio (Zteps vos ya te hiciste acreedor a la tuya, y para vos Fabi también tengo una)

--
mArgariTa

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Lost in translation.

No hablar mandarín o es como volver a los 6 anios.

Estoy experimentando una de las situaciones más feas que me ha tocado pasar en ningún viaje: la pérdida de autonomía.

Tener que de depender todo el tiempo de algún chino angloparlante para las cosas más básicas (tomar un tren, hacer un check in, comprar un agua) es un stress permanente.

Son muy pocos los chinos que hablan inglés ( y siempre con un acento  imposible al que también hay que acostumbrarse) y ninguno de estos vende pasajes en una estación de bus o maneja un taxi.

 Acá los aparatos electrónicos adquieren  nuevas funciones: con la calculadora se regatea un precio y el celular deja de ser un un medio de comunicación para convertirse en un arma de supervivencia.  Del otro lado siempre esta Julia,( una asistente china que trabaja desde acá para la empresa )y  que ha sido la salvación: me manda mensajes en chino con direcciones, habla con los taxistas o los conserjes de los hoteles  y les da instrucciones  por teléfono  mientras yo  miro con cara de chota.

Ando a cuestas con varios  papelitos que dicen "quiero un pasaje de bus"o "lléveme al hotel", y un minilibrito de Mandarin que me ha salvado la vida mas de una vez. Definitivamente degrinante.

Muero de envidia al ver a Tania (una chica uruguaya que vive acá y me acompania a algunas fabricas) manejar el autentico "chino básico" y poder desenvolverse sola por el mundo (o por china)

Y realmente el mandarín es imposible: cada vocal puede acentuarse de 4 o 5 maneras distintas, todas con distinto sonido y el sonido " ye"debe tener 10 variantes.  Yo ya digo Hola (nihao), gracias (xie xie) y ticket (fapiao, imprescindible para rendir los gastos en la empresa!)

No poder reconocer un nombre o un numero escrito es una limitación gigante, uno no sabe donde está parado, puede estar enfrente a la estación de tren y nunca darse cuenta a pesar de los enormes carteles de neón.

Y además de estas cosas prácticas, no manejar el idioma impide una de las cosas más buenas de los viajes, saber cómo son los otros, que piensan, que quieren y de que se ríen.



--
mArgariTa

martes, 14 de diciembre de 2010

China


Sería demasiado pretencioso e injusto intentar resumir China a través de esta visión tan parcial, debe haber tantas "Chinas" como miles de millones de chinos.

Yo sólo puedo hablar de esta China superpoblada, en crecimiento exponencial, alejada de los circuitos turísticos y responsable del actual esplendor económico, la que nos llena los hogares de objetos con olor a plástico y de corta vida útil.

La China industrial del sureste, conformada por infinidad de ciudades separadas  dos horas unas de otras, con un promedio de 4 millones de habitantes cada una… de las cuales a mi me toca visitar una casi todos los días!

En la semana que hace que estoy acá, pasé por Shangai, Ningbo, Shaoxing, Wuxi, Hangzhou y maniana arranco a Dongyang.  Ciudades todas igual de grises, ruidosas y desordenadas… creo que sobrestimé la modernidad china, tenía una imagen mental quizás más "ajaponesada".

Ciudades nuevas, siempre en crecimiento donde hay permanentemente moles enormes en construcción, con un un estilo arquitectónico  muy chuysista (dícese del estilo  propio del chuy y otras ciudades fronterizas del estilo) con mezclas promiscuas que desembocan en una especie de euskal erria con columnas dóricas o torres de antel con cúpulas doradas.  Los complejos habitacionales son desesperantemente iguales e interminables, con casas-palomares sosas y sin estilo propio (ni ajeno!)

Por otro lado las autopistas y los puentes parecen suspendidos en el aire….. las obras de ingeniería son definitivamente impresionantes y de escala sobre humana. De Shangai a Ningbo hay un puente que cruza el mar…. De punta a punta es media hora en autopista!

Las calles son vías de 6 carriles donde cientos de Buiks y Audis negros, bicis, ómnibus,  motos, taxis destartalados, taxis- bicis y peatones suicidas  se mueven anárquicamente (y siempre tocando bocina), ajenos a las luces de los semáforos y los policías de tránsito que quedan girando como trompos en medio de ese caos impenetrable.

Así son las ciudades en esta China, donde el sol es una resolana desteñida y el cielo es blanco, producto del hollín provocado por la combustión del  carbón que  es el principal recurso energético.

Y  aca vendría  la parte en donde se me pianta el lagrimón, y hablo de las bondades de Montevideo, me pongo a escuchar Zitarrosa, me acuerdo del mate en la rambla y la murga en febrero… pero mejor me voy a atacar el minibar y mirar algún capitulo de lost, aprovechado que  me maniana tengo maniana libre.

--
mArgariTa

domingo, 12 de diciembre de 2010

Llegando

Y  arrancando desde el principio, no puedo dejar de mencionar la eterna odisea que me significó llegar hasta acá.

Los aeropuertos son un punto suspendido en el espacio y el tiempo, y los aviones  autenticas máquinas del tiempo donde se burlan todas las reglas de la física. Las horas se comprimen o se estiran entre comidas prefabricadas, los últimos estrenos de la pantalla grande (pero en pantalla chica), pedazos de  conversaciones en idiomas ininteligibles y sueños entrecortados que  terminan irremediablemente en una eterna tortícolis.

El indicador de que uno esta dirigiéndose a destino es el porcentaje de ojos rasgados en el avión, ya al  llegar a Japón era la única occidental,  y la cena vino servida con palitos.

Cuando desembarqué (hecha polvo) en Shangai, después de 2 horas hasta Santiago, mas de 13 hasta los Ángeles, 11 más hasta Tokyo y 3 hasta Shangai (con su correspondiente espera en cada aeropuerto)  no solo era la única occidental, sino también la única mujer en todo el avión.

Y ahí mismo arrancó el eterno éxodo en el que estaré todo este mes.

Noche en Shangai  y al otro día llegué a Ningbo donde me encontré con Vir (mi companiera de laburo que está terminando su mes acá), un día de Ningbo y después a Keqiao, y ahora estoy recién llegadita despues de una larga odisea entre taxis y buses a Wuxi, para arrancar maniana nuevamente hasta Hangzhou...



--
mArgariTa

Gracias Zteps

Este nuevo capítulo del blog debe empezar con un gran "gracias"  a mi amigo Fabián Pazos (Zteps) por su invalorable ayuda para lograr burlar la censura china.

Por lo que he visto, el único vestigio visible de la China comunista es el bloqueo a los principales sitios de Internet:  Facebook, Youtube, Blogspot, Twitter y muchos otros más… y ahora Zteps con sus tretas internéticas  y después de varios infructuosos intentos, logró que a través de una manera muy práctica pueda estar a partir de hoy contándoles mis peripecias.

 Zteps, todavía no me decido como retribuirte, estoy entre una manta de avión, un juego de palitos, una gorra de ducha y un frasquito de champu, un gatito dorado que baja la patita a modo de tic y quizás en un exabrupto de generosidad también pueda llevarte un huevo duro color negro envasado al vacío, que venden en todos los kioscos y supers a modo de golosina (entre otras muchas igual de pintorescas!)



--
mArgariTa

sábado, 11 de diciembre de 2010

1,2,3

probando probando los tongos de zteps para burlar toda esta censura china!!

--
mArgariTa