lunes, 10 de enero de 2011

ESTO SE TERMINA!


Es domingo, son las 1 de la tarde y espero en una terminal helada durante dos horas el ómnibus que me va a llevar de vuelta a Ningbo, para buscar las valijas e irme maniana a Shangai a tomarme el avión.

Hace un mes que llegué,  pero nunca parece un mes. A veces parece que hiciera una semana y a veces 4 meses. Estos últimos días terminaron de agotar definitivamente las pocas pilas que me venían quedando, trabajando más de 12 horas por día metida en depósitos gélidos para parar embarques abominables. Increíblemente los quilombos habituales se potenciaron notablemente esta ultima semana.

Por suerte, ahora al llegar a Ningbo mi única tarea será ir a comprar la tercer valija descomunal, en la cual meter el delirio de muestras que me tengo que traer. Sería bueno que también me comprara un brazo ortopédico para poder arrastrarla.


Ya me vuelvo, y voy a extrañar los hoteles y el desayuno pantagruélico.


 Y  me voy a quedar con ganas de  parques, mercados  y  templos budistas.


 Y voy disfrutar plenamente poder desenvolverme sola por la vida… no tener que pedir asistencia externa para comprar un yogurt o tomarme un taxi.


 Y mis oídos sentiran el alivio de no escuchar  el continuo eructo- gargajeo chino.


 Y las instalaciones del club me aguardan ansiosas, para dejar en ellas la silueta de freezer vertical y el surmenage latente que me  traigo de china.


Hasta el próximo capítulo. Me gusta contarles mis descubrimientos por estos lugares donde me toca estar, y  me gusta que les guste.



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mArgariTa

domingo, 9 de enero de 2011

algunas



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mArgariTa

El (único) fin de semana

Estuve en Wenzhou hace más de 15 días y fue sin duda la ciudad que más me gustó. Y no porque sea precisamente "linda"… para describirla en forma breve podría decir que es algo así como una Cochabamba con rascacielos.

Un híbrido imponente de  las tres Chinas. La  más tercermundista de taxis-bicicletas, millares de puestos de fritangas callejeras, calles sucias y ruidosas y tiendas chuysistas ,  la  más modernosa de  rascacielos  con formas imposibles y  puentes dignos de Calatrava, y la más milenaria de  parques enormes y muchos miles de templos budistas con techos verdes y amarillos llenos de dragones.


Así que me arreglé la agenda para pasar el fin de semana del primero de anio sacando fotos en Wenzhou, sola, sin ninguna china-intérprete acoplada que me instase a ir a pasear por el shopping.

 Solo que el 31 de noche, cuando todos estaban haciendo chin chin por el feliz anio nuevo,  me percaté que al caérseme la mochila al suelo el día anterior en uno de los múltiples viajes a las fábricas, se me estrelló el lente contra el suelo para dar por terminada su vida útil.

Así que  no me resigné a tener que pasar anio nuevo sola y enferma en China y todavía sin poder sacar fotos en Wenzhou, e  inicié el más que gélido  1ero de anio haciendo cola frente a un shopping de artículos electrónicos.  Y después de regatear un rato y tras una erogación imprevista,  conseguí un nuevo lente y  llegué  a tiempo a tomarme el tren a Wenzhou.


Pase medio sábado y todo el domingo -  que realmente fueron mis únicos dos días libres desde que estoy en China -  caminando el día entero por parques, mercados y callecitas.

Y descubrí contenta que los chinos no solo escupen y van de compras…


Si zteps!! En china todavía quedan viejitos que hacen Tai chi en las plazas!

Definitivamente los parques son  de los mejores que alguna vez haya visto. Son superficies enormes, que siempre tienen algún tipo de cerrito en el medio con un templo o una torre… la vegetación es re tupida y salvaje, muchos árboles… nada de no pisar el césped!! Hay  puentes, laguitos, escaleritas de piedra, rocas y  espacios abiertos que la gente aprovecha como le da la gana.

Nunca vi un espacio público tan bien apropiado por la gente, tan bien utilizado.

Miles de viejos timbeando, sentados en mesitas jugando cartas, juegos de mesa y Go.  Otros tocando unos instrumentos de cuerda rarísimos (aparentemente típicos de la opera de Pekin) y cantando a capella. Mucha gente haciendo tai chi (otra tanta haciendo pichi). Más viejos jugando bagmintong, otros haciendo caligrafía en el piso de granito, escribiendo con agua. Niños pescando en un canal, parejas bailando una especie de tango bastante más saltadito con una música bien chinesca…

Despues me meti en un templo budista… nunca me paso de atravesar una puerta y sentir asi el cambio de energía. Un lugar definitivamente increíble… olor incienso, pero del rico!( No ese baratón que venden en los puestos de 18), silencio, altares inmensos con el buda regordete y carcajeante de mas 5 metros de altura donde la gente ofrenda flores y frutas. Algun monje de vez en cuando que se da una vuelta para tocar una campanita… mucha madera y muchos colores!!


La verdad que la visita al parque y el templo  me sirvieron  para reconciliarme un poco con la china del gargajo, el olor a alcantarilla y el empujón en la cola del taxi.


Y la frutilla de la torta fue la caída imprevista en uno de esos infestos mercados callejeros que tanto me gustan:  en calles angostitas llenas de agua sucia, gente gritando, olor a fritanga y pescado, taxis-bicis de los rojitos que te llevan por arriba….imposible enumerar la variedad de cosas que se venden.  Me pasé casi una hora paseando entre verduras, jaulas de patos,  palanganas con anguilas y tortugas (no, niños…aca las tortugas no son mascotas),  montañas de pescados y otros seres similares, granos, condimentos, y muchos muchos etcéteras.  Definitivamente estos mercados me elevan.


Un fin de semana de recarga de pilas, que sin dudas me sirvió para afrontar mi última semana acá, la peor de todas y que casi me termina de dejar loca del todo.

 



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mArgariTa

martes, 4 de enero de 2011

Felices fiestas

Es Navidad cuando hace calor y hay olor a jazmín. Cuando la gente se junta y come asado, o pollo con ensalada rusa, helado Conaprole, turron  y pan dulce  y toma cerveza y sidra. Cuando los primeros que se maman arrancan a bailar Gilda o algún reggaetón de moda.

Pero es Navidad también cuando hace 3 grados bajo cero y la gente (en este caso 4 indios, 3 chinos, 2 uruguayas) se juntan a comer chapatis caseros con berenjenas indias con garam masala, toman vino francés , fuman bidis y mascan pan masala  .Hablan entre ellos en Ingles y entre algunos en chino, Hindi, espaniol y francés .Y bailan  punjabi siempre coreografiados, como debe ser. (hagan sus respectivas búsquedas en google para saber de que estoy hablando!)

 

Y asi fue mi nochebuena este anio, que termino de recorrida por varios boliches nocturnos mirando de pasada el interesante zoológico. Lugares increíblemente ambientados, con mucho espejo y mucho brillo donde montones de chinos cuasi teenagers con producciones inimaginables se arrastran todos vomitados del pedo tísico. Estoy segura que debe ser un castigo divino por el sacrilegio de cortar el Chivas con te verde… al que le dan lindo toda la noche mientras juegan a los dados o  bailan muy cómicamente al ritmo del último éxito de Jonas Brothers super mega remixado hasta tornarse apenas identificable.

Fin de anio fue notablemente mas tranqui,  con un frio desesperante y un resfrío aun peor.

Una interesante sinusitis sumando a una "faringitis virósica"(diagnostico virtual del Doc!) me tuvo casi dos días encerrada en el hotel, tomando toda clase de pichicatas incluyendo un te maléfico de una semilla marrón un poco mas chica que una nuez moscada, que al meterla en al agua se convierte en una sustancia gelatinosa similar a una aguaviva que sextuplica su tamanio. El autentico té de alien.

Así que mi fin de anio consistió en ir a comer algo a lo de Tania y luego volver a encerrarme al hotel… para encarar mi primer fin de semana libre en este mes!!



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mArgariTa

el laburo

Para los que no entienden mucho que estoy haciendo acá, mi laburo consiste en recorrer distintas fábricas (muchas, y muy pocas en la misma ciudad) que están confeccionando sastrería para la empresa para la  que trabajo.  A veces ir a  hacer lobby con algún proveedor , ir a elegir nuevas telas para próximas producciones, etc.

Generalmente fabricas en la loma del choto, de entre 100 y 500 empleados,  generalmente a una hora de autopista del hotel correspondiente en cada ciudad.

La visita siempre implica una recorrida por la línea de corte y costura (o sea, estoy conociendo las entranias del Made in China), revisión de prendas para detectar errores y después reunión con los jefes para hablar de los problemas detectados (que siempre son varios), pelear fechas de embarque, etc etc.

Por supuesto que a las 11.30  o 12 se corta todo para ir a almorzar, ahí es que desemboco en estos restaurantes –acuarios con todos los bichos a la vista rodeada de chinos eructones.

Las fábricas son la mayoría de las veces como las de Uruguay, hasta ahora no he visto a los chinos de 10 anios durmiendo debajo de las maquinas ni trabajando 18 horas, aunque claro, no son tampoco fábricas danesas….  En algunas los empleados viven en la propia fábrica, por ende sus hijos también y es común ver  a los críos durmiendo entre los sacos y jugando a los barcos adentro de cajas de cartón.

Solo estuve en dos que realmente metían miedo, un  laberinto sucio a medio derruir con 10 maquinas de coser ubicadas como fichas de tetris en un cuarto de 4x3 , donde las chinas encorvadas no tenían espacio ni para levantar la cabeza.

Los banios de las oficinas siguen estrictamente las más altas normas de higiene bolivianas… (no quiero imaginarme los de planta!) no hay waters sino letrinas, jamás tienen papel y mejor no seguir ahondando en detalles. Después comprobé que en los shoppings y los Mc donald's es exactamente igual.

El típico "vamos al banio de mac Donald's"salvador en todos los viajes dado que es limpio y gratis, en china no se aplica. Son literalmente un asco, por ende hay que controlar estrictamente la ingesta de líquidos durante el día.

Entrar a la planta y ponerse a inspeccionar las prendas en la línea implica casi la paralización de la fábrica…. Y se experimenta un situación de lo más cómoda cuando tenes  100 chinos mirándote fijo, o se codean entre ellos… para la mayoría es la primera vez que están frente a un occidental.

La mayoría son gente que viene de la china rural y viven en la propia fábrica. El periodo de descanso es en el anio nuevo chino, donde se toman 20 días de corrido…. Y la  mayoría desaparece y no vuelve a pisar la fábrica, con esta explosión económica hay pila de movilidad laboral, y después del anio nuevo las empresas salen con camiones por las provincias más lejanas para reclutar nuevo personal.

Y volviendo a mis labores, luego del día de fabrica llego al hotel (donde generalmente me encuentro en recepción con varios paquetes con  muestras para controlar que me hacen llegar de otras fabricas) directo a conectarme con la occidentalidad.  Hablar  con la oficina de los quilombos acaecidos, armar los informes del día, medir prendas, mandar muestras a uruguay  y armar agenda para los próximos días. En esas estoy cuando me ven contectada entre las 10 de la maniana y la 1 de la tarde  de allá,  ansiosa de hablar español y escuchando buena música bajada de internet (sugerida por mi amigo Seba, que hace tiempo me reclama su mención en el blog)

Y así es mi vida desde hace mas de 20 días y  aquí voy por mi ultima semana…



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mArgariTa