domingo, 11 de julio de 2010

Finde en la playa

Y el viernes de noche hicimos una cena en casa de Cristina y Miguel con Ana y su novio (españoles)con comida tipica de cada pais: tortilla a la española, una sopa de tomate notoriamente mas rica que el gazpacho y de plato principal otro cocimiento con miles de mariscos, salchicha, papa y vino blanco.
Tipicamente uruguayo fue haber llegado una hora tarde debido a la demora del metro y con una botella de vino chileno suplantando a los manjares prometidos, dado que solo hacia un par de horas que habia bajado del avion, solamente con ganas de sacarme el polvo absorbido por mi dermis durante toda la semana.
Ayer sabado nos fuimos a pasar el fin de semana a Santo Domingo, un balneario super lindo a una hora y algo de Santiago donde Aldo y Veronica tienen su apartamento de veraneo. Un lugar precioso, tranquilo, con una playa enorme y abierta llena de cantos rodados y mucho verde.
Y hoy domingo fuimos a Isla Negra, a la casa de Pablo Neruda, que por esas cosas del destino estaba abierta al publico dado que era el cumpleaños 106 del susodicho.
Por lo mismo habia muchisima gente y no pude detenerme en cada cosa como me hubiera gustado.
Estaba nublado y ventoso, y no sé por qué, pero siempre que me imaginaba Isla Negra veia el lugar en un dia nublado.
La casa es sencillamente increible, enorme y màgica, llena de minicolecciones de porquerias de toda indole: botellas con barcos, mascaras, mascarones de proa, mariposas, caracoles, patas de piano, bordados, etc. etc.
Y uno piensa que es lógico, que en un lugar tan increible e inspirador como esa casa al tipo solo pueden entrarle ganas de escribir.
Y ya de vuelta a Sto Domingo pinto asadito de carne uruguaya con vino chileno mirando el embolante partido de España-Holanda y despues paseito por la playa.
Y acabamos de volver a Santiago, donde me espera mi ultimo dia de turista, para despues, uy, la vuelta.

Semana de Turismo

En los 6 dias que estuvimos nos aglutinamos con la masa de turistas para poder visitar los paisajes de los alrededores, lugares realmente increibles donde por efecto de la altura y el clima (mucho calor en el dia, mucho frio en la noche, ausencia total de humedad) se dan fenomenos super particulares.
En el medio del salar de Atacama, aparece de pronto una laguna llena de flamencos y uno se pregunta que mierda hace tanto rosado en ese monótono (y monotono) blanco-grisaceo infinito.
En el medio de la misma nada surgen 2 pozos de agua dulce simetricos con mas de 10 metros de profundidad, y bastantes kilometros mas alla una laguna absolutamente verde, con mas concetracion de sales que el Mar Muerto, donde es practicamente imposible intentar hundirse. El bikini con el cual exhibi mis carnes (de alto tenor graso despues de estos dos meses a puro pan, palta y huevos fritos)quedó como de yeso, a pesar de las multiples pasadas por agua dulce.
Los Geisers del Tatio es un parque geotermal a mas de 4000 metros de altura, al que se llega cerca de las 6 de la mañana y por la diferencia de temperatura generada entre el agua subterranea y la temperatura ambiente (-15ºC)mas de 400 fumarolas empiezan a escupir vapor, agua a chorros y hasta barro. Es como el parque de Yellowstone sin Yogui ni Bubu, en su lugar miles de seres envueltos en infinitas capas de ropa (entre los que me incluyo) intentan inmortalizar el momento con su camara de fotos.
El Valle de la Luna es un lugar definitivamente impresionante, una aridez sobrecogedora y unas formaciones que no parecen de este mundo.
Y ademas de estos paseos armados, alquilamos bicis de trekking y dejamos los pulmones
subiendo los cerros mas que escarpados, nos metimos en una cueva iluminandonos con la camara de fotos: proyectando una foto de la nieve que sacamos en la montaña hace 15 dias, vimos el partido con Holanda en una gran platea internacional con uruguayos y holandeses, chilenos, brasileros, españoles, y alemanes tomando una millonaria cerveza servida en un jarro de dos litros, y volviendo a Calama visitamos Chuquicamata, la mina de cobre a cielo abierto mas grande del mundo, 4km de largo por 3 de ancho y uno de profundidad, donde trabajan 20.000 personas y es en gran parte responsable del esplendor chileno.

Y otra vez llego el viernes: llegamos al mediodia e hicimos pic nic en el pre embarque del aeropuerto de Santiago haciendo tiempo hasta que Juan Pablo embarcara en su viaje de vuelta a Montevideo. Y empezaron mis ultimos dias en Santiago.

Llegando a San Pedro

Y llegaron las vacaciones. El viernes, en una demencial maratón me mudé nuevamente a Vitacura a la casa de Aldo y Veronica, fui a almorzar con Mica (de Comparte), repetí unas fotos en lo de las terapeutas florales, vi los penales con los cuales derrotamos a Ghana a través de la vidriera de un bar junto a una banda de chilemos y gallegos que se confraternizaron con la celeste y festejabamos a coro cada gol, fui al cine y vino Juan Pablo.
Y el sabado nos fuimos en avion hasta Calama donde nos tomamos un transfer para llegar a San Pedro de Atacama, un pueblo minimo en medio del desierto mas árido del mundo.
San Pedro es un pueblo cuya identidad se la dan los turistas, que superan con creces la poblacion estable. A pesar de que la zona es netamente de influencia aymara, por las calles solo se ve gente rubia de ojos celestes con zapatos Caterpillar y camperas NorthFace, que compran de todo en las innumerables tienditas de artesanias "very tipical" (mucho hilado a maquina con look peruano-boliviano)y comen "tipical food" a precios astronomicos en los multiples restaurantes atendidos tambien por otros gringos, estos si asentados desde algun par de años.
San Pedro es lindo, si. Con 5 manzanas con casitas de adobe encaladas, callecitas de tierra y sin alumbrado publico, pero parece mas una escenografia que un pueblo de verdad.

jueves, 1 de julio de 2010

Un surrealista regreso a Rancagua

Que locas son las vueltas de esta vida. Durante mi estadia en Rancagua, desde la casa de mi coucher al centro hacia siempre el mismo camino, pasando por un restaurante chino bien cheton (y absoutamente ajeno a mi presupuesto) que me llamaba la atencion y siempre miraba para adentro. Y ayer terminé almorzando en èl, producto de un bizarrisimo tour en los que no se de que manera siempre termino inmersa.
De mañana fuimos con Cristina a Kolping, (una organizacion internacional vinculada a la iglesia católica cuya actividad esencial no me termina de quedar del todo clara)a sacar unas fotos. Resulto que la fotos no rendian mucho dado que la casa estaba bastante desierta, y como justo estaba uno de los encargados (Sergio, un gordo bien simpatico) y el Padre Walter (un cura aleman, centenario y con un parkinson incontenible)que pensaban visitar grupos Koping en Rancagua, terminé yendo con ellos para ver si pintaban fotos mejores.
Asi que salimos para allà, donde increiblemente les oficié de guia en la ciudad, ya que no sabian para donde moverse y ahi nos encontramos con otro personajete que venia de otro pueblo cercano. Almorzamos y acto seguido, para hacer tiempo antes de llegar a la reunion... terminamos en una automotora!! mirando subarus full equip tapizados en cuero, dado que el gordito queria cambiar el auto... se ve que no es mal negocio laburar en Kolping.
Finalmente caimos en la reunion, un garage en una casa donde una veintena de viejas beatas nos estaban esperando ansiosamente... ahi pinto charla del cura, charla del gordo compra-autos, charla de las propias viejas versando como siempre sobre el terremoto... misa de la que no pude zafar!!!
Y me fui, a las 6 de la tarde con estampita y triptico del Sagrado Corazon en mano, en tren hasta Santiago.
Una tarde bastante atipica, que lejos de romperme las bolas me parecio de los mas pintoresca, y me llevó a Oruro 10 años atràs, donde sin saber como termine actuando de extranjera indocumentada junto a dos cambas trafica-mariscos para rescatar un auto robado.