miércoles, 15 de diciembre de 2010

Lost in translation.

No hablar mandarín o es como volver a los 6 anios.

Estoy experimentando una de las situaciones más feas que me ha tocado pasar en ningún viaje: la pérdida de autonomía.

Tener que de depender todo el tiempo de algún chino angloparlante para las cosas más básicas (tomar un tren, hacer un check in, comprar un agua) es un stress permanente.

Son muy pocos los chinos que hablan inglés ( y siempre con un acento  imposible al que también hay que acostumbrarse) y ninguno de estos vende pasajes en una estación de bus o maneja un taxi.

 Acá los aparatos electrónicos adquieren  nuevas funciones: con la calculadora se regatea un precio y el celular deja de ser un un medio de comunicación para convertirse en un arma de supervivencia.  Del otro lado siempre esta Julia,( una asistente china que trabaja desde acá para la empresa )y  que ha sido la salvación: me manda mensajes en chino con direcciones, habla con los taxistas o los conserjes de los hoteles  y les da instrucciones  por teléfono  mientras yo  miro con cara de chota.

Ando a cuestas con varios  papelitos que dicen "quiero un pasaje de bus"o "lléveme al hotel", y un minilibrito de Mandarin que me ha salvado la vida mas de una vez. Definitivamente degrinante.

Muero de envidia al ver a Tania (una chica uruguaya que vive acá y me acompania a algunas fabricas) manejar el autentico "chino básico" y poder desenvolverse sola por el mundo (o por china)

Y realmente el mandarín es imposible: cada vocal puede acentuarse de 4 o 5 maneras distintas, todas con distinto sonido y el sonido " ye"debe tener 10 variantes.  Yo ya digo Hola (nihao), gracias (xie xie) y ticket (fapiao, imprescindible para rendir los gastos en la empresa!)

No poder reconocer un nombre o un numero escrito es una limitación gigante, uno no sabe donde está parado, puede estar enfrente a la estación de tren y nunca darse cuenta a pesar de los enormes carteles de neón.

Y además de estas cosas prácticas, no manejar el idioma impide una de las cosas más buenas de los viajes, saber cómo son los otros, que piensan, que quieren y de que se ríen.



--
mArgariTa

1 comentario: