domingo, 30 de mayo de 2010

Re-comiendo Chile

Como dice Vicky, esto no es solo una bitacora de viaje, sino también una guia gastronomica del sur de Chile. Me gusta hablar de la comida, porque me gusta comer y me gusta mas todavia probar nuevos gustos.
Como decia anteriormente, el elemento fundamental de mi dieta viene siendo la harina, casi siempre en forma de pan de distitnos tipos: pan amasado (casero, en forma de tortuga), churrasca (cocido a la parrilla), tortilla (cocido entre las brasas casi apagadas y despues raspado) y sopaipilla (frito), todos estos tipicos de las zonas rurales y siempre presentes en todas las casas, acompañados de palta pisada con sal, aji con cilantro (mi preferido!), mermeladas caseras varias, quesos...
A cualquier hora que uno entra a una casa, siempre se le ofrece te o cafe, que jamas viene solo. Y cuando uno dice "no gracias" lo miran serio, con cara de enojado... la cortesia tambien pasa por aceptar lo que te ofrecen, y ademas sentados en la mesa y comiendo, la charla fluye mas facil.
En relacion a platos mas elaborados, probe "porotos con rienda y cochayuyo" (porotos con fideos y un alga frita por arriba... riquisimo!), "guatita" (guiso de mondongo), mariscal y pastel de choclo en el mercado de Chillan (ambos deliciosos!) y una humita de pasada, rica tambien... pero no tanto como las que comi en Bolivia.
Y claro, también me clavé el tipico "completo", un pancho infame sepultado en un pan de viena de 10 cm de alto, con tomate, palta y kilos de mayonesa por encima, que siempre viene en un combo con papas fritas y coca cola.
Los fondos que me dieron para viajar son bien escasos, asi que no puedo darme grandes lujos, y cuando puedo cocino algo sencillo en las casas donde paro, tratando de meter algun vegetal y un yogur en el medio de tanto carbohidrato.
Vinos ricos probè solo con los curas en Tirua y con Pili en Cañete, pero estoy esperando llegar a Santiago para hacer una reseña especifica del tema...

Las artesanias y los artesanos

En lo que he visto hasta ahora en materia artesania, me llamo la atencion la cantidad de gente que vive de la artesania como unica fuente de ingreso, algo bastante raro en Uruguay. Y tambien la cantidad de subsidios y proyectos de microfinanciacion para pequeños proyectos productivos, que los ayudan a comprar las maquinas, armar los talleres y comprar materia prima. Y a pesar de todo la gente nunca esta conforme y siempre se queja de lo poco desatendido por el gobierno que está el sector y las pocas facilidades que tienen... me dio la sensacion que estan demasiado acostumbrados a recibir.
Y en terminos generales, creo que las artesanias se pueden dividir en dos grandes grupos: los oficios tradicionales, casi siempre rurales, trasmitidos de generacion en generacion y a punto de desaparecer y la artesania urbana, bastante mas flojonga que la que se ve en Uruguay (al menos la que me toco ver hasta ahora).
Dentro de los primeros estan la alfareria de Delfina, los felpudos de Elias, los textiles de Judith Marileo y la Relmu Witral, las tejedoras de crin de Rari. Siempre con materias primas naturales que extraen los propios artesanos y con un proceso productivo relativamente sencillo, los productos finales son la mayoria de las veces tambien muy sencillos, con pocos ornamentos y basicamente funcionales.
Los artesanos son viejitos y tienen la charla mas interesante, y no quieren saber de financiamento ni capacitaciones de ningun tipo, dicen que siempre se las supieron arreglar bien solos y que no necesitan de ningun organismo que los apuntale. Son los mas pobres, los que el terremoto les cascoteo mas las casas y los que afirman que "si la tierra temblo, por algo serà"
Con excepcion de los juguetes de Mauricio, la artesania urbana es bastante igual en todos lados, mayoritariamente adornos country y muñequitas de tela con cartelitos de "Feliz Cumpleaños, " te quiero mama" y "en mi cuarto mando yo", orfebreria standard, joyeria en vitrofusion y ceramica torneada, todo muy visto y sin mucha búsqueda.
Estos artesanos meten muchas pilas en la fase comercial, tienen mas oportunidades y formas de llegar a las tiendas y ferias, que se hacen a cada rato y en todos lados, hasta en los pueblos mas pedorros, y donde aparentemente se vende muy bien.
Quizás si haya artesania mas elaborada y de mas calidad, pero no sea el target de Comparte, que trabaja con tiendas de Comercio Justo en Europa y EEUU basicamente, bastantes sensibles al tema precios.
O sea: la calidad de la artesania, ademas de los manjares gastronomicos es otra de las cosas que hacen que las visitas al campo sean siempre mas jugosas que las entrevistas en la ciudad.

La ruta de la harina II

Ayer sábado tambien sali temprano, con destino a Longaví. Nuevamente me baje en la ruta y en este caso Mauricio me paso a levantar en el auto. Fuimos hasta la casa, donde otra vez tocó desayuno opiparo. Esta recien mudado en una casa a medio hacer en el campo, donde vive con su esposa y dos nenes, dado que su casa en el centro de Longavi quedo inhabitable. Trabaja unos juguetes en maderas autoctonas increibles... y hasta ahora me estoy arrepintiendo de no comprarme uno. Un tipo con mucha cabeza y bien profesioal, que hace el producto mas pensado que vi hasta ahora. Apiadandose de la lluvia amenazante, me llevo hasta la termial de buses de Linares, un pueblo cercano en el cual tenia que tomarme un bus hacia Panimávida y Rari.
Rari es una zona poblada de 5 casitas, a unos 2 kilometros de Panimavida (zona poblada de 10 casitas). Pero Rari tambien es el nombre de la calle principal de Panimavina, y Paso Rari es otro paraje unos kilometros mas hacia Linares.
Ante tan acertado uso del nombre Rari, termine subiendo y bajandome de buses que siempre me dejaban en el lugar equivocado, y caminando por la ruta bajo la lluvia, que dejo de ser una amenaza para materializarse en una molestia helada.
Toda la zona es famosa por las tejedoras en crin de caballo, que hacen un trabajo impresionante trenzando las crines hebra por hebra, haciendo caravanas, muñecas, prendedores, marcalibros... la tecnica es antiquisima, fabulosa... y como casi siempre en estos casos, los productos flojitos.
Aca hable con Braulio, cuya señora e hijas son tejedoras y él talla en madera. Y me dejo pensando mucho rato en como seria el mecanismo en el que la pregunta "cuantas horas trabaja al dia en el taller", trae como respuesta la exhaustiva explicacion de la creación de un balneario termal. En fin.
De acá, arranque para Rari (el caserío) en una especie de taxi local, que no es mas que un auto que se estaciona en la plaza esperando que alguien baje,cobrando una tarifa randómica por el viaje.
Llegue a lo de Ana Lara, que me dijo que a sus 84 años ya hace años que no puede tejer mas porque no ve. Y llego su hija Jimena, que al instante me invito a quedarme en su casa para aprender a tejer, y claro que acepté.
Jimena tiene 45 años, una nieta de 7, ve ovnis, desde niña hace pozos en el fondo de la casa para buscar tesoros escondidos y el dia antes del terremoto arranco a acopiar agua en bidones porque sabia que algo iba a pasar.
Llego su cuñada, una amiga y junto con su hijo de 10 años y su nieta se pusieron todos a tejer alrededor de la estufa, comiendo "churrasca"(pan casero que se hace a las brasas) y avellanas tostadas, mientras me hacian el consagrado interrogatorio de costumbre. A la una me fui a dormir, en un dormitorio con paredes rajadas, instalcion electrica mas que precaria y piso de cemento totamente mojado de humedad.
Y hoy de mañana me volvi a Talca, con la invitacion abierta para volver cuando quiera, a pasear por la laguna, a conocer los barros termales de la zona y comer camarones de tierra.

Curico, Teno, Hualañe: prohibido para celiacos

Lleguè a Talca a las 7 de la tarde del viernes, derecho a la casa de Alexandra (la hermana de Maca)que vive con 2 amigas en un condominio de casitas de dos pisos insoportablemente iguales, frente a la universidad.
El sabado sali al alba para Curico, a una hora de Talca. Entreviste a una artesana que estaba momentaneamente relocalizada alli y mientras compltabamos la encuesta me encajé un segundo desayuno con pan, manteca, queso, y te, mientras ella ponia ropa a lavar, preparaba a la hija para ir a la escuela y daba instrucciones al señor que limpiaba la chimenea.
Acto seguido tomé otro bus hasta las afueras de Teno, una ciudad a 40 minutos al norte de Curico. Me dejo en la ruta y camine 2 km por un camino rural con alamos, arboles de caquis llenos de frutas y matas de frambuesas a los costados, hasta llegar a la casa de Elias Zapata. Este señor trabaja desde siempre con una fibra vegetal que se llama pita, que planta el mismo en su terreno y procesa hasta transformarla en felpudos,alfombras y hamacas paraguayas, que estan realmente buenos.
Me mostro orgulloso todo el proceso y me conto minuciosamente toda su historia y la de sus hijos, mientras las gallinas, gatos y perros nos caminaban por arriba. Y despues completamos la encuesta comiendo el tercer desayuno de pan casero con mermelada de higos tambien casera, en una casa de adobe bien parecida a una chicheria bolivia: paredes anchas, ventanas chiquitas y altas, espacios enormes con algun mueble perdido despintado.Y me alcanzo nuevamente hasta la ruta, para volver a Curico a tomar otro bus, esta vez para el oeste, hasta Hualañe.
Despues de una hora y media intentando mantener el equilibrio apreatda en el pasillo del microbus lleno de gente con paquetes, me baje en Rincon Florido, un sector rural en las afueras de Hualañe. Y llegue a una casa digna de una locación para una pelicula.
Una hectarea de terreno lleno de viñas y olivos, una casa antigua de adobe, con espacios gigantes y decorada con un gusto increible. Sergio es un cincuenton bien hippon, santiagueño que despues de viajar un poco decidio recluirse alli con su esposa y dedicarse a su taller de ceramica. Trabaja con moldes colados, y si bien las piezas destinadas a la venta no son gran cosa, tiene unas piezas que hace de hobby que si estan bien buenas.
Charlamos un monton, tomamos te con rosquitas que habia hecho una amiga, paseamos por los viñedos, y me fui a las 6 de la tarde, para desahacer el mismo camino y llegar a Talca, agotada y con la imperiosa necesidad de comer algun tipo de vegetal de cualquier indole.

jueves, 27 de mayo de 2010

Dejando Conce

Son mis ultimas horas en la casa de Maca en Concepcion, me estoy yendo a Talca no sin cierta nostalgia de esta ciudad que ya tenia bastante asimilada y de la compañia de Maca, que me recibio mas que bien y me ayudo un monton en estos 15 dias.
Entre el lunes y miercoles termine de recorrer la lista de artesanos que tenia en Bio Bio.
El lunes me atravese literalmente la ciudad de punta a punta. De mañana estuve caminando mas de una hora por los cerros de la zona sur, Valle Nonguen, intentando encontrar la casa de un artesano con el cual no habia podido hablar por telefono antes, y a la que nunca llegué. Perdi un buen tiempo pero afortunadamente tambien bastantes calorias, que vengo ingiriendo a buen ritmo entre piñones, castañas, pan con palta, etc. etc.
En la noche me fui hasta la otra punta del Cerro en Talcahuano (una ciudad cercana que esta casi unida a Conce, en la zona norte) a la casa de una artesana que me recibio con el consagrado te completo y un repertorio interminable de canciones evangelistas. Hicimos la entrevista al compas de los cuadritos con citas biblicas que repiqueteaban contra las paredes al ritmo de los temblores.
El martes al mediodia sali para Chillan (una ciudad cercana), con la intencion de recorrer varios artesanos en pueblos por la zona y nuevamente sin saber donde dormir.
En cuanto llegue sali para Pinto, un pueblito tranquilo, donde almorze en la plaza helada abajo de un cielo gris... me trajo recuerdos de aquel eterno invierno italiano. De vuelta hice un poco de tiempo paseando (y congelandome) por la ciudad, para encontrarme con otra artesana con la que habiamos quedado de vernos en el centro.
Y esta vez me toco dormir en un centro de terapias alternativas, gracias a las gestiones telefonicas de Maca.
Ayer tuve larga jornada de entrevistas, aunque por suerte los artesanos de los pueblos cercanos tenian que llegar a Chillan por distintos motivos, asi que pude resolver todo en menos tiempo de lo que pense.
Chillan es una ciudad bajita, con calles anchas y tranquilas con muchos arboles, bolichitos con muchas onda (algo que no vi en Conce) y un centro desquisiante, con un mercado donde venden longanizas ahumadas (la especialidad de la region) un shopping enorme al lado y alrededor miles de puestos de venta de toda clase de porquerias... lo unico que tenian que envidiarle al mercado de Cochabamba eran las inigualables fritangas callejeras.
En el shopping hice pichí gratis y me enferme de consumismoo viendo los articulos de cocina de Falabella y Casa&Ideas. En el mercado me clavé un mariscal increible (una especie de sopa con toda clase de seres marinos irreconocibles), con un inconfundible gusto a verano.
Volvi a Conce a las 6 y media de la tarde, y desde la terminal me fui derecho a la casa de la ultima artesana, tambien en Talcahuano, llegando "a casa", a las 10 de la noche. Estaba calentito, y habia arroz con leche con pasas y almendras y pan de pita integral con mermelada casera de frambuesas.

domingo, 23 de mayo de 2010

Coelemu, Quirihue, Cauquenes

El viernes pasado fue fiesta patria, asi que Maca (mi anfitriona estrella que hace 15 dias me esta bancando en su casa) se fue a la casa de sus viejos en Quirihue, y yo me fui con ella porque tenia algunos artesanos por la vuelta para visitar.
Fuimos primero hasta Coelemu donde nunca pude encontrar al artesano que buscaba, asi que seguimos a dedo hasta Quirihue. Llegamos de tardecita a la casa de los padres de Maca, que tienen una casa bastante “terremoteada”, en un terreno enorme donde coexisten arboles de mebrillos e higueras, un ganso con complejo de perro que se llama Daniel, un piano de cola debajo de un nylon y Tito, un borrachin que hace 4 años el padre de Maca invito a que durmiera en una galponcito de madera que tienen en el fondo y no se fue mas.
Pase la noche ahí (con un temblor interesante de por medio)y el sabado de mañana sali para Cauquenes, un pueblo que queda a una hora de Quirihue, el mas dañado, donde el 85% de las casas sufrieron algun daño y la mayoria daños bien importantes. Fui a buscar a Vivianne, la primera artesana que tenia en la lista, y cuando llegue a la cuadra de su casa, recé porque no fuera el tolderio de maderas y nylons que se veia a mitad de cuadra entre los escombros. Y efectivamente era.
Vivianne, sus padres y sus hermanos vivian en una casa grande y super linda en el centro de Cauquenes. El terremoto les tiro la casa integra, con el 90% de sus pertenencias. Perdieron absolutamente todo, incluso los talleres donde trabajan con todas las maquinas. Y ahora viven en un tolderio de madera, nylons y chapas que fueron haciendo de a poco. No tienen luz y duermen en carpas debajo de los precarios techos que pudieron hacer. A diario revuelven los escombros y queman las maderas de su ex casa para calentarse.
Y tienen unas pilas y un espiritu infernales… la hermana de Vivianne (Gigi) paradójicamente trabaja presentando al gobierno proyectos de ayuda para familias daminificadas por el terremoto… y ellos duermen en carpa.
Hablamos (hablaron) casi 5 horas, y por supuesto que después me invitaron a almorzar, asi que fuimos al mercado campesino a hacer compras y despues preparamos pollo con pure y ensalada. Y llamaron a un amigo para que me llevara en auto a visitar a mi segunda entrevistada, que vivia a 15 kilometros en una zona rural donde no llegan buses.
Delfina es una vieja con una chispa infernal que hace piezas de ceramica moldeada a mano (sin torno) y bruñidas con piedras. Me hubiera comprado la mitad si no tuviera dos meses mas de viaje por delante. La vieja es un personaje, protagonista de varios documentales sobre artesania chilena.
A Delfina tambien se le cayo la casa integra, asi que metio todo lo que pudo rescatar en su taller (una pieza de madera de 3 mts por 2 aprox.) donde hace una fogata en el medio para calentarse, y pasa la mayor parte del dia ahí, con su esposo que no puede caminar por un problema de cadera. Tambien nos invito mate, queso, vino y “tortilla”, un pan casero que se cocina en medio de las brasas, riquisimo.
Y volvimos para la “casa” de Viviana, donde me quede a dormir en una carpa que armaron para mi, abajo del techito de madera. Un finde bastante intenso, y para no salir de tema, demoledor.

jueves, 20 de mayo de 2010

Una vida genial

Sali (se terminó el plural, Juan se fue el domingo para Santiago) a las 8 de la mañana para Nacimiento, tomando mis recaudos ante las 3hs de viaje para llegar y las dos entrevistas que tenia, una de las cuales todavia no habia podido contactar previamente
Nacimiento es otro pueblo minimo, con tiendas que ponen en la vidriera el nombre de los deudores y carteles insolitos en las ventans que dicen por ejemplo "Se envuelven regalos" (Ahora pienso que aquel negocio valicero que una vez habiamos planeado de sacudir sobres de dormir podria haber sido una mina de oro...)
Despues de una encuesta bastante mas breve que el promedio con el artesano que ya tenia contactado, me fui a La Vega, un mercado callejero de campesinos, con la intencion de solucionar el almuerzo.
Y hablando con las señoras del mercado me entere que la otra entrevista era en el campo, en un lugar llamado los Patos a una hora de bus subiendo el cerro, y salia un solo omnibus por dia a las 3 de la tarde.
Y de pronto se fueron acercando el vendedor de queso, la vendedora de yuyos, un chofer de omnibus y mientas me acosaban a preguntas sobre como puta habia ido a para ahi desde Uruguay, me solucionaban la logistica para llegar, me prestaban el celuar para hacer llamados y me invitaron con una sopa espectacular y una ensalada que no me permitieron pagar. Finalmente me consiguieron dedo con un señor centenario que iba para ese lado, sin saber como volverme y si llegaria a tiempo para mi bondi de vuelta a Concepcion. Una de las señoras me dio su celular y me ofrecio su casa por si se me complicaban las cosas.A las 4 y media llegue a destino, una empresa familiar donde hacen hongos, ajies y frutas deshidratadas en un lugar paradisiaco. Despues de la entrevista y el consagrado te con pan casero y dos huevos fritos al lado de la cocina a leña y con el techo lleno de ajies, cebollas y chocos secos, el señor me regalo una bolsa llena de fruta deshidratada y me llevo junto con una señora que trabaja ahi en su camioneta hasta la parada del omnibus.
Y al bajarme la señora (Erica) me invito a quedarme en su casa, ya que hizo los calculos y penso que llegaria como a las 11 y media de la noche a concpecion. Asi que me quede en su casa en el medio del campo... donde me convidaron otra cena espectacular, me regalaron un gorrito, me acosaron a preguntas y despues terminamos hablando de muchas cosas. Y en un momento se quedo en silencio, y me quedo mirando seria. Y despues me dijo: vos debes tener una vida genial, yo no puedo creer todas las cosas que me perdi de hacer. Al principio me rei, pero despues me quedo repicando. Y me animo a decir que tiene razón. Yo creo que tengo una vida genial. Y que Erica tambien tiene una vida genial y que no se da cuenta.

Veni en una Galaxia!

Cuando le pregunto a una artesana de Talcahuano como llegar a su casa y me contesta que me vaya en una Galaxia o una Via Lactea, pense que el terremoto habia provocado muchos mas daños en la gente de los que yo creia.
Despues comprobe que el transporte publico es casi surrealista. Las lineas no se identifican por el destino del bus, sino por nombres arbitrarios que acompañan al numero y no tienen nada que ver con su recorrido. Asi que en vez del 151 Verdisol o el 142 Puente Carrasco tenemos el 43 Flota las Lilas, el 62 Mi Expreso (!?), 40 Las Golondrinas, 90 Nueva Sol Yet (!?) y por supuesto las Galaxias y via Lacteas....

Miedo

El martes estuve de entrevistas por las cercanias de Conce. Fui a visitar a una artesana que vive en San Pedro, en la periferia, cruzando el rio Bio Bio. Para llegar a su casa tuve que tomar dos buses, que me pasearon por toda la ciudad, atravesando barrios grises con casitas de lata y madera (todas con una bandera de chile bien alta) y barrios verdes con casas enormes amuralladas.
Y rectificando mi primera impresion, puedo decir que el terremoto se hace presente en todos lados. Calles cortadas, un transito caotico, un enorme edificio en el piso en el que todavia se ven sofas y colchones entre el amasijo de hierros y cemento, marcas en las casas y edificios para ser demolidos, niños que al salir del colegio comentan sobre la replica de ayer, carteles publicitarios donde pautan las propias empresas de carteleria con mensajes como "Concepcion puro corazon", "Fuerza Concepcion", "Todos juntos podemos"...
Con la artesana hablamos de muchas cosas, pasamos por muchos temas que casi siempre terminan en el terremoto y en las vivencias de los dias posteriores, siempre con el miedo como protagonista. Miedo de que vuelva a temblar, de que suba el mar, de los saqueos, del desabastecimiento, de que en una replica caiga el unico puente habilitado y los deje aislados... como dice Pedro Guerra: Miedo, que da miedo del miedo que da.

domingo, 16 de mayo de 2010

Cuando pase el temblor

Todos dicen que las replicas se sienten a diario, sobre todo cuando se esta sentado o tranquilo (por eso muchos artesanos tampoco volvieron a trabajar, se hacen mas notorios los temblores cuando se sacuden los hilos sin motivo o saltan las laminas de plata de los bancos de trabajo). Yo hasta ahora no habia notado nada.
El viernes durmiendo en Cañete en lo de Pilar, me desperté a mitad de la noche, con una replica que despues me entere que fue de 4,3. Es como si pasara un tren cerca, se esucha un ruido sordo y todo tiembla y se sacude... y despues se termina.

Psicologos sin fronteras

En un principio pensé que el perfil del trabajo iba a tener un notorio caracter fotografico. En la segunda entrevista acepté mi rol de encuestadora corresponsal, ya que tenemos que llenar dos cuestionarios, uno de 13 hojas y otro de 5 y ademas escribir pequeños reportes sobre cada artesano que posteriormente iran a parar a un blog de la institucion.
Ayer termine de asumir que no somos mas que orejas itinerantes, y que basicamente la principal funcion a cumplir es sentarse a escuchar. Un interesante ejercicio para mi paciencia y a mi aversión social. A la mayoria de los lugares donde fuimos, eramos los primeros que llegabamos de una institucion a preguntarles formalmente que les habia pasado y que necesitan luego del terremoto, recibimos peticiones de jubilaciones, pensiones para medicamentos, consultas clinicas, etc. etc.
Una entrevista corta dura dos horas, una larga hasta 6 (aunque generalmente estas siempre vienen con ticket de almuerzo incluido)
No es facil ser el vertedero de las expectativas de la gente, que piensan que a partir de nuestra visita todo va a cambiar.Si bien hasta ahora no nos hemos encontrado con daños materiales serios, la gente esta bastante deprimida. Pocos lograron volver a trabajar, y estan aterrados por las replicas, que ocurren varias veces al dia con mayor o menor intensidad.

Volviendo a Concepcion

El sabado nos levantamos tarde y anduvimos algunos kilometros a dedo para entrevistar a Victor. Victor es un abuelito que parece un duende, no es mapuche pero tambien trabaja la plata y hace instrumentos autoctonos, y sino nos levantabamos poniendo una excusa todavia estariamos hablando con el.
Fue preso politico y tiene que tomar calmantes cada 12 horas para aguantar los dolores que todavia le provocan los palos recibidos, perdio dos hijos y vivio 3 terremotos fuertes, por eso en este ultimo se atrincheró en la casa, se trajo a sus hijos, sus nietos y a su madre e implemento un sistema logistico para abastecerse de luz, agua, telefno y alimentos,algo a lo que nadie puedo acceder en al menos una semana.
Almorzamos nuevamente en lo de Pilar, caminamos por Cañete y despues Pilar nos invito a la casa de sus padres en el campo, otra casita de Heidi.
Los viejos resultaron ser unos personajes geniales, comimos como pacman, ovillamos lana, el padre que es payador nos hizo un show unplugged y finalmente nos fuimos a dormir.
Hoy temprano salimos para Conce, y acá estoy de vuelta en la casa de Macarena, usando su compu, poniendome al dia con el mundo, subiendo toda la informacion recabada en estos dias y armando mi itinerario para el resto de la semana.

Tranaquepe y Cañete

El viernes de mañana, salimos huyendo tras la inminente misa matinal con la que nos amenazaron los jesuitas. Salimos de vuelta camino a Cañete, parando en la mitad del camino un par de veces para entrevistar a artesanos que vivian por la ruta. Ines es orfebre y hace plateria mapuche... no se por qué, pero si bien los motivos estan buenos, no me termina de conmover. Las caravanas son bien parecidas a las latitas que hacen los patasucias en la plaza libertad.Un poco mas adelante, Judith, su hija y sus nietas tienen un taller de tejido, telar y dos agujas. Tienen sus propias ovejas y hacen integramente todo el proceso. Aca me atacó un incontenible impulso consumista y a pesar de que casi me compro todo, termine recapacitando y solamente me compre un tapiz que hizo uno de las nietas de 9 años y es sencillamente genial.
Aca pintó almuerzo con sopa casera, tallarines con verduras de la huerta y una infusion de hierbas absolutamente deliciosa que supera con creces a cualquier tipo de pariente cercano, inclusive el Earl Grey.
A las 6 de la tarde llegamos a Cañete (un pueblo absolutamente diminuto) y empezamos a hacer gestiones para solucinar la noche, con algun telefono de contacto que nos habian pasado y preguntando en un par de hospedajes de malamuerte que encontramos.
Finalmente nos recibio en su casa una chica que estaba en camino de Concepcion hacia Cañete y que llegaba a las 10 de la noche, asi que terminamos pasando esas 4 heladas horas en la cantina "El Coloso", donde descubri que el vino lija es patrimonio universal, escuchamos inenteligibles monologos de los borrchines que circularon durante ese tiempo y vimos deambular innumerables gatos sobre la barra.
Por suerte Pilar llego a las 10 como dijo, porque el bar estaba cerrando.
Y otra vez opipara cena: carne ahumada de cerdo, champignones, papitas noisette y mas vino, esta vez riquisimo.

Jueves en Tirua

Para llegar a Tirua viajamos 3 horas en omnibus hasta Cañete, hicimos cambio de bus y despues de una hora y media mas y otro tramo a dedo llegamos a media tarde.
Tirua es un pueblo costero mapuche bastante cascoteado por el terremoto. Ahi entrevistamos a las artesanas de la "Relmu", un grupo de tejedoras que hacen cosas maravillosas con lana hilada a mano, motivos mapuches y tintes naturales.
Estan apoyadas por un grupo de Jesuitas que las soportan en la parte administrativa y ordenan las finanzas, de hecho el padre Pablo (en cuya casa terminamos pernoctando) es un referente importante en la zona y las viejas lo veneran, el tipo es realmente muy carismatico y buena onda.
Despues de esto hicimos dedo hasta Puente Tierra, donde encontramos a Monica, artesana mapuche que trabaja en plata, lana y cesteria... si, aca toda la gente es multimedia y bastante autosuficientes, se abastecen de huertas organicas, ovejas y gallinas, hacen sus propias casas, tejen su propia ropa... y tienen sus propias camionetas 4x4 en la puerta de la casa, direct TV e internet. Nada pelotudos estos mapuches.
De hecho Monica vive arriba de un cerro con laderas llenas de bosque autoctono que termina en un mar increible, por si faltaba algo, tiene una isla enfrente. Absolutamente nada que envidiarle a Carlitos Paez. Despues del consagrado te con pan casero y mermelada casera de murto (fruta roja que crece por todos lados)les golpeamos la puerta a los jesuitas, que viven ahi en la vuelta en una casa de Heidi.
Cabañita de madera con cocina economica, ajies y choclos secos colgados del techo, mermeladas y conservas que les alcanzan las viejas alcahuetas de la vuelta... ni el mejor decorador country de Utilisima satelital podria hacerlo igual.
Eran dos curas y medio, bastante hippongos por cierto y buena onda. Aca encajamos ensalada de pescado, maiz, lechuga y aceite de oliva, tallarines con salsa y un vino espectacular. Y dormimos sepultados bajo kilos y kilos de mantas gruesas como alfombras, porque el frio y la humedad por estos lugares son terribles.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Lota y José

Lota es un pueblo costero a una hora de Concepcion, y José vive relocalizado en la punta mas alta del cerro, en un barrio super humilde de casitas de madera de colores, con calles sin nombre. De hecho esa mañana talló el numero de la puerta en madera para que pudieramos encontrar la casa y asi y todo tuvimos que preguntar a varios vecinos para ubicarnos en ese laberinto.
José era buzo y por un problema de salud, hace dos años empezo a trabajar en madera, haciendo llaveros y adornos con anclas, gaviotas, timones..."por que lo mio es el mar, y yo se hacer cosas de mar".
En la casa de los suegros armó su taller super precario, y ahora tambien viven ahi su señora y sus dos hijos. Él duerme en una carpa de plasticos y madera que armó en un terreno ocupado, donde piensa hacer su nueva casa.
Durante casi tres horas nos conto su historia y como vivio el terremoto, y despues no nos dejo irnos sin que tomaramos un café,con pan casero, margarina... y huevos fritos!!
Nos regalo un llavero, anoto nuestros nombres en un papel, y nos dijo que cuando volvieramos algun dia y el tuviera su casa pronta, nos iba a invitar a quedarnos y nos llevaria de recorrida por las playas de la vuelta a comer mariscos.

Concepcion

Ayer martes de tarde sali para Concepcion, y llegue a las 10 y media de la noche a la casa de Macarena, la couchsurfer que hospeda a Juan y ahora a mi también.
Macarena vive en un apartamento chiquito y sencillo en un barrio alejado del centro, me esperó con una espectacular pizza, nos dio las llaves del apto y un crédito ilimitado de permanencia en su casa. Una crá.
Hoy a la mañana pude ver un poco de Concepcion, una ciudad bastante mas bolivianesca que Santiago y mas hecha mierda por el tiempo que por el terremoto.
De hecho, venia preparada para ver un monton de escombros y lo que vi es una ciudad entera, bastante gris y con algun que otro buraco, no mas grande que los que hace la intendencia cuando repara la calle Colonia. El terremoto se ve mas en la gente que en las calles, es un tema que siempre sale, en cualquier conversacion. Macarena dice que Concepcion ya no es igual, que con la tierra se movieron otras cosas. Ella dice que esta Concepcion es mejor.

lunes, 10 de mayo de 2010

En Santiago no hay moscas

Llegué a Chile ayer domingo al mediodia, tras más de 20 horas de delirante viaje entre una horda de jubilados ciclotímicos, que se pasaron la mitad del tiempo intentando crucificar al chofer porque se demoraba en servir las medialunas, y la otra mitad aplaudiendo y gritando frenéticamente por el cruce de la cordillera, porque llegábamos a un parador o por el día de la madre.
Santiago me recibió con un dia primaveral lleno de sol, que disfruté en el jardin de Micaela, la chica de Comparte que me esta alojando en su casa.
Micaela vive en un barrio muy tranquilo y verde, y comparte una casa bien grande y comoda con Mauricio y Clara (chileno y francesa). Pasamos la tarde en el jardin, tomando café con pastel de banana y granola y tostadas con mermelada casera de ciruela, leyendo el diario y hablando de todo un poco (y en las varias horas que pasamos, no se paro una sola mosca en el tarro de mermelada abierta)
De noche fuimos a una feria "tradicional" con artesanias locales (siempre iguales en todos lados, y sobre todo siempre igual de horribles..) y platos tipicos (bastante mejores que las artesanias)
Hoy me desperté tarde, y me pasé la mañana impriendo listados y haciendo itinerarios... mañana salgo para Concepcion y arranco el peregrinaje, que pinta bastante largo.

(la foto son las tropas de Mauricio)