Son mis ultimas horas en la casa de Maca en Concepcion, me estoy yendo a Talca no sin cierta nostalgia de esta ciudad que ya tenia bastante asimilada y de la compañia de Maca, que me recibio mas que bien y me ayudo un monton en estos 15 dias.
Entre el lunes y miercoles termine de recorrer la lista de artesanos que tenia en Bio Bio.
El lunes me atravese literalmente la ciudad de punta a punta. De mañana estuve caminando mas de una hora por los cerros de la zona sur, Valle Nonguen, intentando encontrar la casa de un artesano con el cual no habia podido hablar por telefono antes, y a la que nunca llegué. Perdi un buen tiempo pero afortunadamente tambien bastantes calorias, que vengo ingiriendo a buen ritmo entre piñones, castañas, pan con palta, etc. etc.
En la noche me fui hasta la otra punta del Cerro en Talcahuano (una ciudad cercana que esta casi unida a Conce, en la zona norte) a la casa de una artesana que me recibio con el consagrado te completo y un repertorio interminable de canciones evangelistas. Hicimos la entrevista al compas de los cuadritos con citas biblicas que repiqueteaban contra las paredes al ritmo de los temblores.
El martes al mediodia sali para Chillan (una ciudad cercana), con la intencion de recorrer varios artesanos en pueblos por la zona y nuevamente sin saber donde dormir.
En cuanto llegue sali para Pinto, un pueblito tranquilo, donde almorze en la plaza helada abajo de un cielo gris... me trajo recuerdos de aquel eterno invierno italiano. De vuelta hice un poco de tiempo paseando (y congelandome) por la ciudad, para encontrarme con otra artesana con la que habiamos quedado de vernos en el centro.
Y esta vez me toco dormir en un centro de terapias alternativas, gracias a las gestiones telefonicas de Maca.
Ayer tuve larga jornada de entrevistas, aunque por suerte los artesanos de los pueblos cercanos tenian que llegar a Chillan por distintos motivos, asi que pude resolver todo en menos tiempo de lo que pense.
Chillan es una ciudad bajita, con calles anchas y tranquilas con muchos arboles, bolichitos con muchas onda (algo que no vi en Conce) y un centro desquisiante, con un mercado donde venden longanizas ahumadas (la especialidad de la region) un shopping enorme al lado y alrededor miles de puestos de venta de toda clase de porquerias... lo unico que tenian que envidiarle al mercado de Cochabamba eran las inigualables fritangas callejeras.
En el shopping hice pichí gratis y me enferme de consumismoo viendo los articulos de cocina de Falabella y Casa&Ideas. En el mercado me clavé un mariscal increible (una especie de sopa con toda clase de seres marinos irreconocibles), con un inconfundible gusto a verano.
Volvi a Conce a las 6 y media de la tarde, y desde la terminal me fui derecho a la casa de la ultima artesana, tambien en Talcahuano, llegando "a casa", a las 10 de la noche. Estaba calentito, y habia arroz con leche con pasas y almendras y pan de pita integral con mermelada casera de frambuesas.
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JA!! esto en vez de ir en busca de artesanos se esta pareciendo a uno de esos programas gastronomicos de el gourmet...
ResponderEliminarYo lo llamaria:
'El BIO BIO, por Margarita; un viaje entre temblores'
(de tierra y de panza)...