domingo, 6 de junio de 2010

3 dias en Rancagua

Me gusto Rancagua, aunque no sé porqué, quizás porque me toco caminarla en dias de sol. Es una ciudad chica, con muchas casas y apartamentos bajitos, avenidas anchas con veredas de pasto y muchos arboles.
La familia de Cristian, (mi couchsurfer al que nunca conoci porque se fue el dia antes de mi llegada a Sudafrica a laburar de interprete) vive en un casa grande y linda en un barrio tranquilo cerca del centro, y me adoptaron como hija suplente. Me preparaban viandas cuando salia de mañana, me lavaban, planchaban y doblaban la ropa arriba de la cama, me regalaron unas pantuflas que me vinieron barbaro y un par de medias que vino mejor... y ademas eran super macanudos.
En Rancagua visite artesanos que vivian en la ciudad, y algunos que vivian en localidades cercanas, camine bastante el centro, donde encontre el lugar mas barato para comer hasta ahora: sopa, pan, plato con acompañamiento y postre por 60 pesos uruguayos. Al prinicipio dude, pero al ver la concurrencia del lugar y la rotacion de los comensales, le entre de punta y reincidí al otro dia, sin efectos secundarios. Y de tarde caminando por la peatonal, encontre un par de mendigos con cara conocida... que al otro confirme que eran compañeros de almuerzo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario