domingo, 23 de mayo de 2010

Coelemu, Quirihue, Cauquenes

El viernes pasado fue fiesta patria, asi que Maca (mi anfitriona estrella que hace 15 dias me esta bancando en su casa) se fue a la casa de sus viejos en Quirihue, y yo me fui con ella porque tenia algunos artesanos por la vuelta para visitar.
Fuimos primero hasta Coelemu donde nunca pude encontrar al artesano que buscaba, asi que seguimos a dedo hasta Quirihue. Llegamos de tardecita a la casa de los padres de Maca, que tienen una casa bastante “terremoteada”, en un terreno enorme donde coexisten arboles de mebrillos e higueras, un ganso con complejo de perro que se llama Daniel, un piano de cola debajo de un nylon y Tito, un borrachin que hace 4 años el padre de Maca invito a que durmiera en una galponcito de madera que tienen en el fondo y no se fue mas.
Pase la noche ahí (con un temblor interesante de por medio)y el sabado de mañana sali para Cauquenes, un pueblo que queda a una hora de Quirihue, el mas dañado, donde el 85% de las casas sufrieron algun daño y la mayoria daños bien importantes. Fui a buscar a Vivianne, la primera artesana que tenia en la lista, y cuando llegue a la cuadra de su casa, recé porque no fuera el tolderio de maderas y nylons que se veia a mitad de cuadra entre los escombros. Y efectivamente era.
Vivianne, sus padres y sus hermanos vivian en una casa grande y super linda en el centro de Cauquenes. El terremoto les tiro la casa integra, con el 90% de sus pertenencias. Perdieron absolutamente todo, incluso los talleres donde trabajan con todas las maquinas. Y ahora viven en un tolderio de madera, nylons y chapas que fueron haciendo de a poco. No tienen luz y duermen en carpas debajo de los precarios techos que pudieron hacer. A diario revuelven los escombros y queman las maderas de su ex casa para calentarse.
Y tienen unas pilas y un espiritu infernales… la hermana de Vivianne (Gigi) paradójicamente trabaja presentando al gobierno proyectos de ayuda para familias daminificadas por el terremoto… y ellos duermen en carpa.
Hablamos (hablaron) casi 5 horas, y por supuesto que después me invitaron a almorzar, asi que fuimos al mercado campesino a hacer compras y despues preparamos pollo con pure y ensalada. Y llamaron a un amigo para que me llevara en auto a visitar a mi segunda entrevistada, que vivia a 15 kilometros en una zona rural donde no llegan buses.
Delfina es una vieja con una chispa infernal que hace piezas de ceramica moldeada a mano (sin torno) y bruñidas con piedras. Me hubiera comprado la mitad si no tuviera dos meses mas de viaje por delante. La vieja es un personaje, protagonista de varios documentales sobre artesania chilena.
A Delfina tambien se le cayo la casa integra, asi que metio todo lo que pudo rescatar en su taller (una pieza de madera de 3 mts por 2 aprox.) donde hace una fogata en el medio para calentarse, y pasa la mayor parte del dia ahí, con su esposo que no puede caminar por un problema de cadera. Tambien nos invito mate, queso, vino y “tortilla”, un pan casero que se cocina en medio de las brasas, riquisimo.
Y volvimos para la “casa” de Viviana, donde me quede a dormir en una carpa que armaron para mi, abajo del techito de madera. Un finde bastante intenso, y para no salir de tema, demoledor.

3 comentarios:

  1. Hola Marga: Te escribí acá y se me borró. Una lástima porque no te voy a volver a escribir todo de nuevo. LO que si me acuerdo es que me hiciste vivir casi casi como si estuviera allí. Y está buenísimo esto de compartir la experiencia con nosotros.
    Leyendo tus notas ahora entiendo lo que hablamos el día de las empanadas en tu casa.
    Besos, Suci

    ResponderEliminar
  2. Gracias Su! que lastima que se te borro, me hubiera gustado leerte...
    Y para mi también esta bueno compartir el viaje con los que quieran leerlo, estoy viviendo cosas re buenas y me gusta compartirlas.
    Te mando un beso grandee!

    ResponderEliminar
  3. Margarita:

    Muy bueno tu relato, asi es la gente de pueblo, cariñosa, buenas pesonas y lo mejor empeñosas.
    Yo viajo mucho a Cauquenes y Quirihue y es sorprendente ver después de una tregedia tan grande, como se levantan.


    Eugenia.

    ResponderEliminar